Michael Woodley, investigador de la Universidad de Umea (Suecia) y coautor del trabajo, lo atribuye a un retroceso en el proceso de selección natural que achaca a que las personas más inteligentes tienen menos hijos ahora que en décadas anteriores, mientras que las personas con genes menos favorables tienen más descendencia.(muy interesante)
Somos menos inteligentes que hace dos siglos
Michael Woodley, investigador de la Universidad de Umea (Suecia) y coautor del trabajo, lo atribuye a un retroceso en el proceso de selección natural que achaca a que las personas más inteligentes tienen menos hijos ahora que en décadas anteriores, mientras que las personas con genes menos favorables tienen más descendencia.(muy interesante)